Envío gratis en compras mayores a $50.000 · a todo el país

El proceso UV

Todo lo que sale de acá pasa por el mismo camino. Lo contamos en detalle porque explica por qué un cuadro impreso hoy se ve igual dentro de varios años.

1. Preparación del archivo

Cada obra se trabaja a alta resolución y se adapta a la medida que pediste. Si la proporción de la obra no coincide exactamente con la medida elegida, ajustamos el encuadre cuidando que no se pierda nada importante de la imagen.

2. Impresión UV

La tinta UV se cura con luz ultravioleta en el momento mismo de imprimir: en lugar de absorberse y secarse con el tiempo, se solidifica al instante sobre la lona. Eso da tres cosas que la impresión tradicional no da tan fácil:

  • Color que no se apaga. Mucha más resistencia a la luz que una impresión con tinta al agua.
  • Definición pareja. La tinta no se corre ni penetra en la fibra, así que los detalles finos y los textos se mantienen nítidos.
  • Superficie resistente. Tolera la limpieza suave y la humedad ambiente normal de una casa.

3. Montaje sobre bastidor

La lona se monta tensada sobre bastidor de madera, con los bordes cubiertos para que el cuadro se vea terminado también de costado. Va con kit de montaje incluido: no necesitás comprar nada aparte para colgarlo.

4. Control y embalaje

Antes de salir, cada cuadro se revisa a ojo contra el archivo original y se embala protegido en las cuatro esquinas para el viaje.

Cuidados

  • Limpiá con un paño seco o apenas húmedo, sin productos químicos.
  • Evitá la luz solar directa y sostenida, que castiga cualquier impresión.
  • No lo cuelgues sobre una fuente de calor ni en ambientes con humedad permanente.